Difícil de recordar. Imposible de olvidar.

viernes, 27 de abril de 2012

¿Y la Cenicienta? Nunca nos contaron qué pasó cuando ella y el príncipe se casaron, después de que consiguiera calzarse con todo el sufrimiento del mundo ese maldito zapato de cristal (que incómodo tiene que ser un rato) y hacer como que andaba perfectamente sobre su taconazo, todo con tal de ser la elegida... En cuanto se quitó los malditos zapatos, se puso una ropa cómoda, e intentó ser ella misma, el príncipe comenzó a buscar otras princesitas con las que irse de fiesta, porque... reconozcámoslo, al chico lo que le gustaba no era ella, sino su apariencia de perfección... ¡Pobre Cenicienta! Acabó alcoholizada yéndose de bares donde nunca más encontró ningún príncipe...




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