Difícil de recordar. Imposible de olvidar.

lunes, 5 de marzo de 2012

Se acabó.



Después de tres kilos menos, una semana y media llorando día y noche, cero ganas de vivir y de haber parado totalmente mi vida, he llegado a un punto de inflexión en el que debo seguir adelante. Pero es muy fácil decirlo y muy complicado llevarlo a cabo, ya que mi subconsciente juega conmigo a su antojo. Las preguntas autodestructivas tipo "¿Qué hice mal?¿Por qué ya no me quiere?¿Habrá encontrado en otra persona lo que yo no tengo?" y un largo etcétera no me dejarán tranquila durante meses o incluso años. Tampoco pretendo que toda la tristeza y el sentimiento de pérdida que tengo desaparezcan de hoy para mañana, porque sé que son metas inalcanzables ahora mismo. Simplemente no puedo parar mi vida, aunque me sienta destrozada.


Lo que sí tengo claro es que no puedo seguir adelante sin él, sea de una manera o de otra. Perder al amor de mi vida y a mi mejor amigo de un día para otro sería algo que no podría llegar a superar nunca. Y aunque su amor sea irrecuperable, no quiero que nuestra amistad acabe, eso sí que me niego. Sé que me llevará tiempo olvidarme de él como la persona que amo (años), y sé que también llevará tiempo que las cosas sean un poco más normales, pero yo lo voy a intentar con todas mis fuerzas, al igual que intenté mantener su amor. Espero conseguir mejores resultados...



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